martes, 26 de diciembre de 2017

El sueño de Kekulé

A mediados del siglo XIX se conocía la fórmula molecular del benceno (C6H6), pero no cómo se disponían los átomos en su estructura química. Entre 1857 y 1858 Friedrich August Kekulé, que por ese entonces tenía 28-29 años, desarrolló una teoría sobre la estructura química orgánica basada en dos nociones: la tetravalencia del carbono (los átomos de carbono tienen cuatro electrones en su última capa, así pueden formar cuatro enlaces con otros tantos átomos) y la capacidad de sus átomos de formar enlaces entre ellos.

Esta nueva teoría sobre la estructura de los átomos de carbono permitió que se comprendieran mejor las moléculas orgánicas y sus reacciones, facilitando las investigaciones sobre la síntesis química y la producción de los compuestos orgánicos a partir de 1860. Esto provocó que, años más tarde, después de que el mismo Kekulé propusiera una estructura atómica circular del benceno, la producción en masa de productos derivados del carbono y la aparición de los plásticos. Entre otras cosas, Europa se tiñó de color gracias a los tintes sintéticos.

Friedrich August Kekulé hizo sus estudios post-doctorales de química en París, Suiza y Londres, y cuando vivía en la capital inglesa, solía pasar las veladas charlando con su amigo y colega Hugo Mueller en Islington. A menudo hablaban de química, luego Kekulé volvía a su casa en Clapham Common, al otro lado de la ciudad, en los autobuses de la época: un ómnibus arrastrado por un caballo. Una noche de verano, durante el camino de regreso a casa, Kekulé cayó en una ensoñación acompañada por el ruido de los cascos del caballo y el movimiento del carruaje. Según él mismo cuenta, vio cómo unos átomos de carbono bailoteaban delante de sus ojos y se combinaban entre ellos. De vez en cuando, dos átomos pequeños se unían y formaban otro átomo mayor; un átomo grande abrazaba a dos átomos más pequeños. Átomos aún mayores se hacían con tres e incluso cuatro de los pequeños o se unían por pares; mientras todo el conjunto seguía en danza, Kekulé vio cómo los átomos más grandes conformaban una cadena, arrastrando a los más pequeños consigo por fuera de la cadena. Cuando el conductor gritó ¡Clapham Road!, Kekulé despertó y pasó la noche dibujando esquemas sobre lo que había soñado. Este fue el origen de su Teoría estructural de la química orgánica.

Tomado de http://www.vix.com/es/btg/curiosidades/3665/el-sueno-de-kekule-y-el-benceno

martes, 12 de diciembre de 2017

La torre de Hanoi

La leyenda de tal torre nos fue transmitida por el matemático francés Edouard Lucas para promocionar su rompecabezas con tal nombre; Esta es la leyenda que sería presentada en la revista Nature por el escritor francés Henri de Parville: “En el gran templo de Benarés, debajo de la cúpula que marca el centro del mundo, yace una base de bronce, en donde se encuentran acomodadas tres agujas de diamante, cada una del grueso del cuerpo de una abeja y de una altura de 50 cm aproximadamente. En una de estas agujas, Dios, en el momento de la Creación, colocó sesenta y cuatro discos de oro, el mayor sobre la base de bronce y el resto de menor tamaño conforme se va ascendiendo. Día y noche, incesantemente, los sacerdotes del templo se turnan en el trabajo de mover los discos de una aguja a otra de acuerdo con las leyes impuestas e inmutables de Brahma, que requieren que siempre haya algún sacerdote trabajando, que no muevan más de un disco a la vez y que deben colocar cada disco en alguna de las agujas de modo que no cubra a un disco de radio menor. Cuando los sesenta y cuatro discos hayan sido transferidos de la aguja en la que Dios los colocó en el momento de la Creación a otra aguja, el templo y los brahmanes se convertirán en polvo y, junto con ellos, el mundo desaparecerá”. El juego consiste en tres varillas con ocho discos que deben tratarse con las siguientes reglas: 

- Sólo se mueve un disco a la vez.
- Un disco sólo puede pasarse sobre uno de diámetro mayor, nunca a la inversa.
- Sólo se puede mover el disco superior de cada varilla.
- Se puede pasar un disco a cualquier varilla indistintamente.

El detalle curioso resulta en la cantidad de tiempo que se gasta en tal jueguito si lo hacemos con sesenta y cuatro discos, pues, siendo el número de discos n, la solución requiere dos a la n movimientos menos uno, por lo que para transferir tal número de discos se requiere un número de movimientos es de 18446744073709551615, algo así como 18,4 por diez a la 16. Un poco más de 18 trillones. Si los movimientos se hicieran uno por segundo, tal número a días y años daría unos 585 mil millones de años, en comparación, la edad calculada para la tierra es apenas de cinco mil millones de años. 

jueves, 20 de julio de 2017

Galileo y la inquisición

No sabemos si leyenda o no, lo que sabemos del sabio Galileo Galilei, es que a la temprana edad de 24 años, ya era todo un científico reconocido y que sus excentricidades ─válgase para su genio─ le acarrearon no pocas frustraciones. Una de las más comentadas es que la iglesia le encomendó demostrar la falsedad de la teoría Heliocéntrica y regresar las satisfacciones de creador del centro universal, al dios creador de la tierra. Galileo apuntó su telescopio al cielo y corroboró la teoría Heliocéntrica en vez de la encomendada por el clero y luego publicó sus resultados en el "Sidereus nuncius". La iglesia lo llamó a cuentas y le hizo retractarse de su libro y le confinó, en teoría, a una cárcel, pues le dio casa por cárcel, conmutando la pena de muerte que le correspondía por su atrevimiento. Dicen que Galileo se retractó de su locura antigeocéntrica y luego, a manera de concluyente ironía ─aunque dicen que en voz baja─ terminó diciendo: "Eppur si muove" (Y, sin embargo, se mueve).

martes, 20 de junio de 2017

La tabla de Mendeleyev

Cuentan las malas lenguas que Dimitri Mendeleyev, fundador y creador del sistema de la tabla periódica de los elementos, que los agrupa según sus propiedades, le llegó la inspiración de tal prodigio en un sueño: "vi como todos los elementos caían en el lugar adecuado" al despertarse anotó lo soñado y Voilá: Tabla periódica. Ni que decir que predijo algunos elementos faltantes y las propiedades aproximadas de estos.

domingo, 11 de junio de 2017

Reacción inesperada

Fue Xenofontes un célebre guerrero y escritor, alumno de Sócrates, que nació en el ática y de él se cuentan innumeras historias y él, en sus libros, retrata la moral y la ética a su manera. Encontrábase Xenofontes, el matador de extranjeros, en su casa, cuando le fueron a avisar de la muerte de uno de sus hijos en batalla y tal fue su respuesta al mensajero: "ya sabía yo que le había engendrado mortal".

domingo, 30 de abril de 2017

Yo soy el papa

En cierta ocasión Bertrand Russel estaba especulando sobre enunciados condicionales del tipo :“Si llueve las calles están mojadas” y afirmaba que de un enunciado falso se puede deducir cualquier cosa.

Alguien que le escuchaba le interrumpió con la siguiente pregunta:

─ “Quiere usted decir que si 2 + 2 = 5 entonces usted es el Papa”. Russel contestó afirmativamente y procedió a demostrarlo de la siguiente manera :

─ “Si suponemos que 2 + 2 = 5, entonces estará de acuerdo que si restamos 2 de cada lado obtenemos 2 = 3. Invirtiendo la igualdad y restando 1 de cada lado, da 2 = 1. Como el Papa y yo somos dos personas y 2 = 1 entonces el Papa y yo somos uno, luego, yo soy el Papa”

domingo, 5 de marzo de 2017

Predicción

En cierta ocasión un hombre decidió conseguir dinero por el método adivinatorio y escribió 64.000 cartas iguales a 64.000 usuarios en todo el país prometiéndoles los resultados finales de la serie mundial de 2001 en los primeros 5 partidos. En la primera carta les escribió a 32000 que los Diamondbacks ganarían y que los Yankees perderían, y a los otros 32000 les dirigió la predicción opuesta. Al día siguiente sólo escribió a los 32000 cuyos resultados fueron acertados y esta vez envió 16000 correos prediciendo a 8000 la victoria de los Yankees y la derrota de los Diamondbacks y a los otros 8000, exactamente lo contrario. En la tercera entrega de sus predicciones, el público que secretamente recibía las mismas, estaba encantada con tal prodigio y esperó expectante la misma, que le llegó a 4000 personas con un resultado y a las otras 4000 con el opuesto. En la cuarta entrega, dos días después, 2000 personas recibieron un resultado con parte de victoria a los Yankees y otro con parte de derrota a los mismos. En la quinta entrega, 1000 personas recibieron un parte de victoria para los Diamondbacks y otros 1000 el parte de derrota. Para enviar la sexta predicción, nuestro hombre pidió que se le enviaran 1000 dólares por ella a cada suscriptor y así fue como el adivino no sólo se hizo millonario, sino que también pasó a la historia como el psíquico más afamado. Queda pues, ¿si todos pagaron la predicción sexta y por la séptima cobró el doble, cuánto dinero se embolsilló el chamán?

NOTA ESTRICTA: Años atrás, en mi juventud, escuché una historia similar, como no la encontré entre mis documentos, me decidí a sobre escribirla y esto obtuve. No me haría nada mal que alguno de mis lectores me contara que posee la historia en cuestión y pudiese enviármela.

domingo, 1 de enero de 2017

Zapatero a tus zapatos

Plinio el Viejo en su tratado Historia Natural, que fue escrito en el siglo I. Cuenta que, Apeles, el más ilustre de los pintores griegos, era extremadamente exigente y crítico con su obra. Prueba de ello es que solía exhibir sus cuadros en la plaza pública y se escondía con disimulo detrás de ellos, para escuchar los comentarios y críticas de los transeúntes cuando se detenían ante sus obras. En cierta ocasión, un zapatero fijó su mirada en uno de los lienzos y censuró con mofa la gran anchura de una sandalia en un retrato de cuerpo entero. Apeles aceptó el comentario y corrigió el defecto. Pero al día siguiente, el zapatero volvió a pasar y, al percatarse de la corrección, empezó a criticar otras partes del retrato. El pintor, indignado, salió de su escondite y exclamó: Ne sutor ultra crepidam, el equivalente en latín de: Zapatero a tus zapatos.