Por allá en los años 80's del siglo XX fue enviado un grupo de investigadores a un país africano a realizar una investigación sobre las enfermedades y problemas que aquejaban a aquel pueblo. Los investigadores alemanes empezaron a sacar datos y estadísticas y exámenes y pruebas, pero se dejaron arrastrar emotivamente por las condiciones infrahumanas en las que vivían aquellos pobladores y repartieron sus provisiones, con lo que el estudio quedó incompleto y alterado. Un año más tarde fue enviado un equipo inglés que pasó por la misma tortura y sacrificó sus provisiones a aquel sufrido pueblo, pero una vez más el estudio fue incompleto y fallido. Al año siguiente enviaron un equipo ruso, que al llegar empezó el conteo de cadáveres de niños y ancianos; las pruebas sobre enfermedades in situ y lo hicieron como observadores, no como fanáticos y por fin pudo determinarse con rigurosidad, las necesidades y problemas de aquel pueblo.
NOTA: Otro de los cuentos que me contaban en mi juventud y cuyas referencias no pude hallar en red. Traté de reconstruirlo y no sé si alguien me pueda dar idea de quien es o cual es el original, por lo pronto así queda y esperemos que aquel estudio no revele que la condición sufrida por aquel pueblo, era el hambre.